Mi propuesta (IV): metodología

Como ya mencioné en una entrada anterior, la metodología que he elegido para trabajar los contenidos de la historia literaria con el alumnado de ESO, desde una perspectiva de género,  es la propia de los talleres educativos[1].

El taller educativo es un método activo de enseñanza-aprendizaje que parte de la noción de “taller” como lugar donde un conjunto de personas trabaja cooperativamente con el objetivo de producir ideas y materiales propios. Se trata de una

realidad integradora, compleja, reflexiva, en que se unen la teoría y la práctica como fuerza motriz del proceso pedagógico, orientado a una comunicación constante con la realidad social y como un equipo de trabajo altamente dialógico formado por docentes y estudiantes, en el cual cada uno es un miembro más del equipo y hace sus aportes específicos[2],

de un “tiempo-espacio para la vivencia, la reflexión y la conceptualización, como síntesis del pensar, el sentir y el hacer; para la participación y el aprendizaje”, esto es, un “lugar del vínculo, la participación, la comunicación y, por ende, lugar de producción social de objetos, hechos y conocimientos”[3]. Es, por tanto,

una vía idónea para formar, desarrollar y perfeccionar hábitos, habilidades y capacidades que le permiten al alumno operar con  el conocimiento y al transformar el objeto, cambiarse a sí mismo[4]. Sigue leyendo

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Mi propuesta (III): Objetivos generales para el alumnado

Las actividades que integran los talleres están diseñadas de manera que el alumnado consiga:

  1. Conocer las reivindicaciones de las mujeres en su lucha por la igualdad y el recorrido histórico del proceso de su emancipación.
  2. Advertir la desigualdad histórica entre los sexos en nuestra cultura, sus variaciones en las distintas épocas así como sus causas.
  3. Desvelar los estereotipos de género que están en la base de la desigualdad, reflexionar sobre su influencia en la limitación de su visión y vivencia del mundo y rechazarlos.
  4. Reflexionar críticamente sobre la construcción diferenciada y jerarquizada de las identidades de género y su incidencia en la producción y recepción de textos literarios.
  5. Descubrir que el sujeto de cualquier discurso histórico (incluido el de nuestra disciplina) tiene una experiencia vital y cultural que conforman su visión del mundo en relación con unos valores determinados.
  6. Descubrir las causas de la ausencia de mujeres escritoras en los libros de texto.
  7. Entender la naturaleza histórica y subjetiva del canon literario.
  8. Obtener instrumentos que le permitan analizar los mecanismos que estructuran las relaciones de poder y deconstruir el pensamiento patriarcal.
  9. Disfrutar de la lectura de obras literarias escritas por mujeres.
  10. Conocer y valorar la heterogeneidad de la obra literaria y el pensamiento de mujeres escritoras.
  11. Respetar las diferencias entre las personas de distinto sexo.
  12. Reconocer la necesidad de la igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres.
  13. Valorar los roles y valores asignados tradicionalmente a las mujeres y valorar su legado a nuestra cultura y su importancia para el progreso de las sociedades humanas.
  14. Desarrollar el pensamiento crítico y la autonomía personal.
  15. Crear un sistema de valores y un criterio propios.
  16.  Participar activamente en el ejercicio de la ciudadanía.
  17. Asimilar en sus prácticas cotidianas los valores esenciales de la democracia como la libertad, la igualdad, la tolerancia, la solidaridad, el diálogo constructivo y respetuoso y la resolución pacífica de conflictos.
  18. Fomentar la expresión de los sentimientos, la afectividad y la cooperación.
  19. Comprender y apreciar la utilidad de la lectura y la literatura en su vida y desarrollo personal.

A estos objetivos generales a que responde una pedagogía crítica y un estudio de nuestra asignatura comprometido con la igualdad entre mujeres y hombres, se han de tener en cuenta, dentro de cada taller, otros objetivos particulares que se encuentren en el horizonte de los diferentes contenidos curriculares específicos de nuestra materia y que serán especificados en cada uno de los talleres.

Mi propuesta (II): fundamentos del enfoque de género utilizado

El enfoque con perspectiva de género en el que se basan las actividades propuestas seguirá las líneas principales de trabajo e investigación de la crítica literaria feminista, con lo cual en ellas se abordarán recurrentemente los siguientes aspectos:

  • Análisis del contexto social y cultural y de los condicionamientos históricos concretos en los que han desarrollado su labor las escritoras, así como de las diversas estrategias y posiciones que cada una adopta para situarse dentro del discurso literario y conciliar la contradicción patriarcal de ser mujer y artista. Así, subrayando la pluralidad y heterogeneidad de las respuestas, se evitará caer en una visión simplificada y monolítica sobre “la mujer escritora” y se atenderá a su especificidad como sujetos, lo que permitirá también el tratamiento de las diferencias de clase, de orientación sexual, etc., que influyen en la posición y los condicionamientos sociales y culturales de cada escritora.
  • Lectura de textos de mujeres pertenecientes a distintos géneros literarios, incluidos aquellos que, como los géneros autobiográficos, han sido tradicionalmente frecuentados por mujeres y sistemáticamente excluidos de la corriente principal del discurso académico en estos niveles de estudio.
  • Atención a las relaciones que las escritoras han sostenido históricamente con los distintos géneros literarios.
  • Visibilización de la existencia de una tradición y genealogía femeninas en la literatura que pone de relieve los vínculos existentes entre las diversas autoras y sus obras a través de la utilización de determinados temas, géneros y rasgos estilísticos comunes en su escritura.
  • Análisis crítico de las imágenes de las mujeres en las obras de escritores varones y de los estereotipos de feminidad que en ellas aparecen, subrayando en todo momento la distancia existente entre estas imágenes idealizadas elaboradas por la fantasía masculina y la realidad.
  • Visibilización y desnaturalización de los episodios de violencia machista que, en sus distintas formas simbólica, psicológica y física, se manifiestan en las obras de escritores varones.
  • Cuestionamiento del androcentrismo existente en la crítica y el canon literarios a partir de la consideración de aspectos tales como quién dictamina la calidad de una obra, en qué valores se sustenta el juicio estético dominante y en qué experiencias vitales se apoya.
  • Reflexión crítica sobre las consecuencias sociales y culturales que se derivan de la exclusión de la voz de las mujeres del discurso histórico.

Mi propuesta: talleres literarios coeducativos para una educación crítica y liberadora

Con la propuesta didáctica que he diseñado y que presentaré en sucesivas entradas, pretendo, principalmente, generar un conjunto de actividades de aula y recursos didácticos, que:

  • contribuyan a engrosar el, a mi juicio, todavía muy reducido número de materiales docentes de tipo práctico con enfoque de género pensados para trabajar con el alumnado de la Enseñanza Secundaria Obligatoria en el área de Literatura;
  • permitan la puesta en práctica del principio democrático de igualdad efectiva entre los sexos en los procesos de educación literaria en la Enseñanza Secundaria, a partir de la introducción sistemática –y no anecdótica- de las aportaciones de las mujeres en la corriente principal del discurso literario;
  • faciliten esta labor al profesorado de Lengua castellana y Literatura en su práctica diaria y le puedan servir de ayuda a la hora de incluir la perspectiva de género en la enseñanza de la historia de la literatura en la ESO, de manera que esta forma de impartir el conocimiento literario esté cada vez más extendida en las aulas españolas.

Para que esto sea posible, he intentado que dichos recursos, agrupados en diferentes talleres, se amolden a la forma más habitual de organizar el proceso de enseñanza-aprendizaje de los contenidos obligatorios del currículo oficial así como a su secuenciación más frecuente en las programaciones de los departamentos, de modo que las actividades se puedan sumar o vincular de una manera fácil y cómoda para el profesorado, a la vez que motivadora para el alumnado, al trabajo habitual en el aula. Por ello, cada uno de los talleres sugeridos se organiza en torno a una época literaria y se centra en alguno de los temas destacados en el núcleo de conceptos básicos que, normalmente, se incluyen en el estudio de estos, lo que permite a las/los docentes seguir aplicando en sus clases la programación y los materiales con los que están acostumbrados a trabajar en cada unidad didáctica. Sigue leyendo

Materiales didácticos con perspectiva de género (II)

Así mismo, se encuentran en circulación antologías de textos literarios que ponen el foco en una o varias de los orientaciones mencionadas en el post anterior, como, por ejemplo, el compendio de textos de la literatura española de M. A. Rodríguez Iglesias, La mujer en la literatura. Una experiencia didáctica, formado por una selección de numerosos y variados textos de autores de los dos sexos, agrupados por épocas –desde la Edad Media al s. XX- y precedidos de un estudio histórico, social y literario desde la óptica de “la mujer”. Dichas antologías conforman una fuente de inestimable valor para la/el docente, quien puede así acceder fácilmente a documentos literarios que, de otra forma, le resultaría muy costoso encontrar. Sigue leyendo

Reflexión y crítica sobre el sexismo en los manuales. Una actividad de clase

Un libro de texto sexista no es recomendable como material educativo, pero en el caso de que tengamos que trabajar con él -si así ha sido elegido por el departamento-  podemos llamar la atención sobre esta circunstancia y realizar una actividad en la que sea el propio alumnado quien analice el libro desde una perspectiva de género. Sigue leyendo

Primeras conclusiones sobre la incompatibilidad entre método historicista y educación para la democracia

Visto todo lo anterior, podemos concluir que el modelo positivista-historicista y el canon alentado por la tradición y por los distintos agentes del ámbito literario no pueden atender nuestras demandas democráticas en el sentido de que en ellos se jerarquizan las voces, se ocultan y se invisibilizan aquellas que no se corresponden con el ideal del grupo que genera el discurso y se limita la posibilidad de cuestionar dicho ideal (basado sobre normas que han de aceptarse sin discusión), lo que convierte la asignatura en una mera actualización de un discurso regulador limitado a las obras canonizadas y exento de reflexión sobre su propia historicidad mediante el cual se pretende “borrar disidencias culturales y convertir lo heterogéneo y conflictivo en espacio homogéneo y armónico” (Bourdieau, en Zavala, 1995).

Entonces, no puede negarse que resulta fundamental sacar a la luz en nuestras clases esa ideología de género subyacente tanto en la mayor parte de las obras canónicas como en el discurso hegemónico “oficial” de la disciplina -que han difundido una estereotipada visión de las mujeres y ha ignorado a las escritoras respectivamente- porque, de no hacerlo, corremos el peligro de que estas actitudes desiguales se perpetúen en el futuro. Sigue leyendo

La discriminación machista en el ámbito literario

La discriminación de las mujeres en el mundillo literario ha sido una constante en nuestra cultura y se ha manifestado de diferentes formas hasta la actualidad, unas más agresivas, otras más sutiles, pero normalmente adaptadas a los límites de lo aceptado social y legalmente en cada época. Veamos algunas de todas las posibles (Freixas, 2000):

  • Negación de la capacidad artística de las mujeres. Durante mucho tiempo se consideró que la feminidad y la creatividad eran incompatibles y en muchos momentos, sobre todo a partir del Romanticismo, esta se asoció a la noción de genio, a la virilidad y al vigor sexual (Mayayo, 2010). Dicha concepción absolutamente parcial se elevó a rango de verdad absoluta. Así, los casos de mujeres artistas se convirtieron en una paradoja para la que el orden patriarcal encontró la peregrina explicación de que, en estos casos, sus creaciones eran fruto del hombre que llevaban dentro: “no hay mujeres geniales; las mujeres geniales son hombres” reza un epigrama de Goncourt (Mayayo, 2010). Eran, por tanto, mujeres “viriles” cuya excepción no socavaba el orden de lo masculino, orden en el que el hombre ostenta de manera exclusiva la posición de sujeto y la mujer queda relegada, simplemente, como musa, a la de objeto.

La mujer bien se puede asegurar que ha creado la hermosura y el arte creándose a sí misma. […] Ni la poesía, ni la pintura, ni la escultura hubieran jamás nacido si la mujer no se hubiera hecho antes hermosa. (Fragmento del discurso de Juan Valera “Las mujeres y la Academia”)

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¿Por qué es importante la inclusión de la perspectiva de género en la enseñanza de la Literatura?

En el seno de un centro con un proyecto coeducativo,  el profesorado de las distintas asignaturas debe tener en cuenta la perspectiva de género para programar las clases desde que señala los objetivos y los contenidos hasta que revisa y selecciona los materiales didácticos que utilizará para alcanzarlos, pasando por el momento en que concibe la metodología.  No obstante, no hace falta estar en un centro coeducativo para decidir abordar la enseñanza de nuestra materia desde una perspectiva de género. Lo único que necesitamos es saber por qué es recomendable y cómo beneficia al alumnado y, a partir de ahí, decidirse a aplicarla en el aula.

Pero antes de abordar la cuestión de por qué es importante la inclusión de la perspectiva de género en la enseñanza de la  Literatura es necesario que nos planteemos previamente una serie de preguntas fundamentales: ¿Para qué sirve la literatura?[1] ¿Por qué se enseña literatura en la ESO? ¿Qué utilidad tiene para el alumnado el aprendizaje literario? O como lo plantea Soldevila (2006): “¿Hasta qué punto la educación literaria tiene algún sentido pedagógico y cultural en la formación básica de las nuevas generaciones?”.


[1] Con este mismo título encontramos el opúsculo de Antoine Compagnon publicado por Acantilado, un trabajo sintético y completo muy recomendable para obtener una visión panorámica sobre el estado de la cuestión.